Dos inmigrantes mexicanos, bajo el azar desesperante que, les toca vivir, desean virar su rutina sin saber que, será quizá, un cambio definitivo
- Dirigida por Amat Escalante
- Guión Amat Escalante y Martin Escalante. Se podría decir que, el guión, fue espiritual, de movimientos, gesticulaciones y mohines, por què, todos los “actores” no se extravían en verborreas, monólogos ni soliloquios.
- Carlos Raygadas jefe de Amat alguna vez en el film del primero (Batalla En El Cielo 2004)
- Con Jesús Moisés Rodríguez
- Rùben Sosa como Rubén
- Nina Zavarìn (madre)
- Trevor Glen Campbell (hijo)

La escena inicial es longa. Dos inmigrantes caminando minúsculos por el cauce de un río canalizado. Jesús Moisés Rodríguez, como el mismo, Rùben Sosa como el mismo, quien juguetea con un balón pateándolo hacia adelante y hacia el talud de concreto. Empequeñecidos como lo son ante la sociedad extraña a ellos, a donde llegan a buscar su destino a golpe de lomo o balazos. El fondo-secuencia es un puente donde se ven pasar los autos mientras ellos se acercan lentamente hacia la “camerra”, en este caso estaría bien decir: “dudosa representación” ya que, los “actores” represèntansen a sí mismos. Ellos llegan hasta la “camerra” ascienden vía el talud de concreto y se extravían en otro puente rumbo al punto de reunión donde los inmigrantes centro-americanos esperan que los “gringos no rubios” los “estiben” como mano de obra barata en diferentes actividades donde les pagan por hora, así como pagamos, por una hora de internet en cualquier cabina pública de alquiler. Ellos se pierden tras el puente mientras el balón ¿quedòse quién? rueda lentamente en el canal hasta quedarse quieto.
Dirigida por Oquendo de Amat Escalante que, fue asistente de Carlos Raygadas, el mismo de “Fuego En El Paraíso”, este es el segundo largo de Amat, el primero fue Sangre (2005) luego del cortometraje Amarrados (2002) todos ellos pertenecientes a la facción del cine de la “quietu de la observación”, aquél cuya lentitud te absorbe hacia la pantalla, Entelperù, si antes no te haz aburrido y abandonado “la observación”. Este film es como los “libros”, deben disfrutarse en momentos de suma soledad, en tiempos de clima adverso. La verosimilidad de los personajes que, son “actores de carne y hueso” entra en cuestión al prejuzgárseles como “bastardos” (quizá por el título) y por ende como terribles y malditos y al verlos, serenos y hasta ingenuos, es sorpresivo, pero ello es así, nadie es totalmente idiota las 24 horas del “dio” y menos maldito, ya que, actúan como sí mismos.
Una de aquellas tardes de soledad inmigrante, en que Jesús convence a Rùben de hacer una “visita azarosa e intimidatoria” en cualquier casa y vaya azar, ingresan a la casa por la ventana del “eseesehachehache” de madre narcoadicta cuyo hijo también lo es y que al verlos ya dentro de su casa, teme y sospecha que, su “esposo alejado” los ha enviado. Esta parte parece poco creíble, quizá por que no se digiere el carácter de “visita” que los dos inmigrantes hacían, quizá, porque cuando la maldad no madura suele autoboicotearse.
La película tiene tres a cuatro escenas o encuadres, es un pequeño álbum, aún no digiero el estilo del cual soy “admirador” y por ello casi apago el “behache”. Es cuestión de ser parte del proyecto de adherirse con el film y explotar con él, aunque, este te duerma. Si asi sucede, pues Ud. despièrtese y continúe.
Se ejecuta un “cunnilingus” (ya parezco el chino y el men) de parte de Jesús Moisés entre las piernas de Nina Savarín. Hay entre “Los Bastaros” un arma del siglo XVII que, es un fetiche fálico entre todos, como si todos en el universo lo quisiéramos portar, yo lo quiero perder, es un cerebro incontrolable. Fuman crac, fuman caka y fuman piernas. Quizá el hecho de la aparición de la droga haga que, el film tenga un sesgo moralista ya que, suele decirse que ella es la que desencadena la violencia, quizá, pero desencadena lo que ya existe y que surgió por otros motivos. Nadie los va a detener. Entelperù, este film termina siendo un petipàn ante la violencia en ciudad “Canta” que, también tendrá más “inmigrantes” y como siempre en la guerra de poderos, los muertos son los débiles y despistados (soy débil soy despistado) porque la justicia no existe y si aparece, es inoportuna.
Al leer la sinopsis de la contraportada del “deuvede” pirata, hallo entre aquellas líneas, la sugerencia de recalar en el fondo en que surgen los créditos al inicio y al final, es cierto, es como uno pequeño videoclip de colores antes y después del film y ya que, todos odiamos los “créditos” por ley adscritos y expuestos al inicio y al final ¡Desaprovechémoslos! Este film es un reto a la observación y a vuestra paciencia, hallémosla y hallémonos ahí, además luego de ello, aquellos que trabajan limpiando inodoros y en “planilla” no podrán quejarse, es más se alistarán a estudiar “terrorismo” en la “jantuta”.
Consìganla en “polvos” fila cuatro transversal cinco.
En la escena previa a los créditos finales el sobreviviente de los “bastardos” parece masturbarse ¿O no? ¿Y voz?
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