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Avatar 2: ¿un nuevo taquillazo de James Cameron o el mayor fracaso del año?

Los 13 años transcurridos desde el estreno de la película original podrían pasarle factura a la secuela de James Cameron

Nadie imaginó que pasarían 13 años. Tanto que el mundo -el del cine, al menos- poco se parece a lo que era en 2009, cuando una película de acción sobre extraterrestres de piel azul, Avatar, se convirtió en el gran fenómeno taquillero de todos los tiempos, con 2.919 millones de dólares recaudados. Entonces no dominaba el streaming ni era tan arriesgado estrenar una película en cines.

El mismo James Cameron presagiaba en esa época una revolución de la mano del 3D que nunca cuajó. Ha cambiado de tal forma el panorama que hay razones para el escepticismo ante el éxito que se le presupone a la segunda parte de la saga, de estreno el 16 de diciembre.

Para empezar está el factor de los superhéroes, los absolutos dominadores de la cartelera. Y aunque Avatar: El sentido del agua es una propuesta de acción, su apuesta pasa más por el mundo de fantasía en el que se mueven sus personajes, con la causa indigenista y ecológica de fondo que pretende rezumar de la mano del realizador canadiense. No es lo mismo, ni mucho menos, que los cómics adaptados a la gran pantalla.

Existe además el miedo a que se haya diluido el entusiasmo por la saga por el tiempo transcurrido entre la primera y la segunda parte. Cameron se tomó su tiempo, obsesionado como estaba por encontrar la tecnología perfecta para las escenas bajo el agua. Empleó además un año entero en escribir un guion que acabó desechando por completo después. El reto ahora es que semejante lapso no les pase factura en taquilla. El mismo creador del particular universo no las tiene todas consigo.

“Estaba un poco preocupado por haber estirado demasiado la cuerda en este mundo moderno y acelerado al llegar 12 años después con Avatar 2“, indicó Cameron en una entrevista con The New York Times. “Hasta que lanzamos el tráiler y obtuvimos 148 millones de visitas en 24 horas”, confiando en que no haber visto la original en mucho tiempo ayude a devolver al público a las salas para la segunda entrega. “¿Jugará eso a nuestro favor? No lo sé. Supongo que lo vamos a averiguar”.

A favor tiene los 30 millones de dólares recaudados tras el reestreno de Avatar en cines en Estados Unidos y 50 mercados internacionales hace unas semanas, una buena señal y una estrategia que puso en marcha Disney -la dueña de la franquicia desde 2019- a modo de aperitivo para refrescar la memoria al personal. También el tirón en taquilla del canadiense, acostumbrado a convertir en oro casi cada título que rueda. Lo logró con Terminator 2 y después con Titanic, convertida durante años en el filme más taquillero de la historia del cine -superando los 2.000 millones de dólares. Hasta que llegó la propuesta de Pandora y sus criaturas azules en diciembre de 2009 y arrasó.

Con la secuela no bastará un resultado decente en taquilla. Tiene que sobresalir para compensar la inversión de 250 millones de dólares de Disney y 20th Century. La esperanza de los estudios es que supere la barrera de los mil milllones de dólares, algo que muy pocas películas han logrado recientemente sin ser de superhéroes, especialmente desde que comenzó la pandemia.

La clave estará en parte en su taquilla lejos de Estados Unidos, donde la cinta original superó los 2.000 millones de dólares ingresados -la única que lo ha conseguido hasta la fecha-. En eso también el mundo ha cambiado mucho en 13 años. Las tensiones geopolíticas han hecho más complicado rentabilizar una producción.

Avatar 2 probablemente no se estrenará en Rusia por la invasión de Ucrania y en China aún está en el aire una fecha de estreno. La tensa relación entre Washington y Beijing ha impedido que muchas películas estadounidenses lleguen hasta los cines chinos. Tan solo Spider Man: No Way Home y Top Gun: Maverick han logrado resultados de calado sin el público del gigante asiático desde que comenzó la pandemia.

En el aire, no solo la rentabilidad de una gran inversión sino el futuro de las otras entregas que están por venir. En 2015 Cameron anunció que Avatar contará con cuatro secuelas en total, que verán la luz en diciembre de 2022, 2024, 2026 y 2028. Se antoja, sin duda, como el reto más ambicioso en la carrera del canadiense.